¿Qué es mejor: un barco de particular o uno de profesional?
Actualizado el: 26/05/2025 Tras haber empezado a desarrollar el alquiler a particulares entre 2015 y 2017, dimos marcha atrás para centrarnos en nuestra actividad tradicional: el alquiler de embarcaciones a profesionales. Nuestra decisión se debió a las numerosas decepciones de clientes que habían navegado en embarcaciones de particulares. En la actualidad, solo colaboramos con los pocos propietarios particulares que nos parecen más fiables, para poner todas las posibilidades de nuestro lado y garantizar que sus vacaciones sean un éxito.
Alquilar un barco a un particular significa elegir una embarcación propiedad de una persona cuyo negocio principal no es el alquiler de barcos. Naturalmente, su precio será más bajo en comparación con el de un profesional, y a menudo se mostrará más flexible y complaciente. Sin embargo, si el barco que desea reservar a través de nosotros es de un particular, debe ser plenamente consciente de los dos siguientes inconvenientes:
- El nivel de servicio no es el mismo:
- Un particular no tiene un local comercial ni oficinas in situ. Por lo tanto, quedará contigo en el puerto para la entrega y el inventario. A veces, tratarás con un amigo o un familiar suyo.
- Por regla general, aunque sea muy concienzudo, los recursos humanos que dedica al mantenimiento y a la preparación de su barco son inferiores a los de un profesional.
- Los riesgos de insatisfacción son mayores:
- En caso de avería, un particular no está en condiciones de prestar asistencia técnica, a diferencia de un profesional.
- En caso de que surja algún problema personal por su parte (salud, dificultades económicas, etc.), su alquiler puede verse afectado o incluso cancelado.
- En caso de daños importantes en su embarcación antes de su alquiler, no podrá ofrecerle ninguna alternativa ni mejora de categoría, a diferencia de una empresa de alquiler profesional, sobre todo si esta última cuenta con una flota considerable.
- En el caso de un alquiler con patrón propietario, hay que ser consciente de que sus vacaciones serán comparables a una estancia en una casa de huéspedes: lejos de alquilar un barco con un patrón a su servicio, piense que se embarcará en el barco de un patrón. Nuestra experiencia nos ha enseñado que, al cabo de unos días, el riesgo de tensiones y de incompatibilidad de caracteres es muy elevado en este tipo de vacaciones.
Una empresa de alquiler profesional, por el contrario, es una empresa con una oficina, un equipo técnico y un jefe de base, cuyo trabajo consiste en entregarle un barco en excelentes condiciones de funcionamiento y limpieza. Pero este servicio tiene un precio.
